lunes, 7 de septiembre de 2015

GEOMETRÍA SAGRADA Y YOGA


Con una postura de yoga podemos cambiar nuestra forma física. 
¿Cómo? 
Observando, respirando, soltando las ganas de hacerla perfecta, aceptando el momento en el que estamos y tomando consciencia de la forma que necesitamos crear para poder sostenernos el mayor tiempo posible en ella.
La estructura sobre la que mantenemos la figura es básica. 
¿Cómo nos colocamos? ¿Cómo respiramos? ¿Cómo proyectamos las líneas que forman la base de esa figura? 
Escuchando al cuerpo y callando a la mente. 
La mente nos fuerza a ir más allá. El cuerpo nos pide discernir. 
El equilibrio entre el discernimiento y el esfuerzo es la disciplina justa.
Pensemos en la geometría sagrada. Esas líneas que se proyectan desde un punto colocado estratégicamente para conseguir un plano o un volumen. 
Esa podría ser la propuesta. 
Escuchar al cuerpo, 
decidir los puntos que son necesarios bajo la postura para tener las líneas adecuadas de una figura geométrica, 
practicar hasta conseguir levantarla adecuadamente con la respiración justa, 
aceptar las limitaciones que se nos ofrece con ese esfuerzo y
 comprender nuestro estado mental observando cuidadosamente el ritmo de nuestra respiración. 
Inma Ibáñez

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